Tasa real vs. tasa nominal (Fisher)
La tasa nominal es cuánto creció tu plata "en números". La tasa real es cuánto creció de verdad, una vez que le descontás la inflación. Solo la real dice si ganaste o perdiste.
Imaginate esto: dejás tu plata en el banco y te paga 1% de interés. ¡Algo es algo! Pero ese año la inflación fue 8% (lo que pasó en EE.UU. en 2022). ¿Ganaste? No. Perdiste poder de compra, aunque en la cuenta tengas más dólares que antes. Ese es el engaño de la tasa nominal: te muestra un número lindo y te hace sentir que ganaste. La tasa real te dice la verdad, porque le resta la inflación. Es como correr en una cinta de gimnasio. La tasa nominal es cuánto movés las piernas. La inflación es la cinta corriendo para atrás. La tasa real es cuánto avanzás de verdad. Si movés las piernas más lento que la cinta, retrocedés aunque estés corriendo. La cuenta rápida es esta:
Con eso ya te alcanza para el 90% de las decisiones. La fórmula exacta, la de Fisher, es un poco más fina:
Pero para agarrar la intuición, la resta simple sobra. Tres escenarios para tener claros:
- •Plata bajo el colchón (0% de rendimiento) con inflación positiva → perdés siempre.
- •Rendimiento menor que la inflación (plazo fijo que no le gana) → perdés la diferencia. Corrés, pero llegás siempre atrás.
- •Rendimiento mayor que la inflación → tasa real positiva → ahí sí ganás poder de compra de verdad.
Un dato para dimensionar: la bolsa de EE.UU. (S&P 500) rindió históricamente ~10% anual nominal, pero 6–7% real una vez descontada la inflación. Es un promedio del pasado, no una promesa.
- •Invertís en un índice y ganás 10% nominal con inflación del 3% → tu tasa real es ≈ +7%. Ganaste poder de compra de verdad.
- •Dejás la plata en una cuenta que rinde 4% con inflación del 6% → tu tasa real es ≈ −2%. Tenés más dólares, pero comprás menos.