Deuda y apalancamiento
La deuda puede potenciar a una empresa o hundirla. El apalancamiento es usar deuda para financiarse, y estos ratios miden cuánta tiene y si puede pagarla sin ahogarse.
La deuda funciona como una lupa: agranda los resultados en las dos direcciones. Es como comprar con plata prestada. Si te va bien, ganaste sobre plata que no era tuya: multiplicaste. Si te va mal, perdiste y además tenés que devolver la deuda con intereses. Por eso dos empresas que ganan lo mismo operando pueden terminar muy distinto: ante una caída de ventas, la muy endeudada ve su ganancia desplomarse mucho más rápido. Tres ratios para medir el peso de la deuda:
- •Deuda / EBITDA: cuántos años de ganancia operativa harían falta para pagar toda la deuda. Menos de 2x o 3x suele ser cómodo, pero depende del sector (una empresa estable aguanta más que una cíclica).
- •Cobertura de intereses (
EBIT / intereses): cuántas veces la ganancia operativa alcanza para pagar los intereses. Cuanto más alta, más colchón. Una cobertura cercana a 1x es peligrosa: casi toda la ganancia se va en intereses. - •Deuda / patrimonio: cuánto se apoya la empresa en plata prestada frente a plata propia.
Y una trampa que ya viste: un ROE alto no siempre es señal de buen negocio; a veces es solo mucha deuda. Por eso la deuda se mira junto con la rentabilidad, nunca aislada.
Dos empresas ganan lo mismo operando: US$10 millones. Una casi no tiene deuda; la otra está muy apalancada y paga US$8 millones de intereses por año. Llega una recesión y a las dos les caen las ventas un 20%. La primera sigue ganando plata tranquila. La segunda, con sus ganancias más chicas y los mismos US$8 millones de intereses que pagar, entra en pérdidas y roza la cesación de pagos. Misma caída de ventas, destinos opuestos. Eso es el apalancamiento.