Prima de riesgo
La prima de riesgo es el rendimiento extra que exigís por poner tu plata en algo riesgoso en vez de en algo seguro. Es, básicamente, el precio del miedo.
Viene directo de la lección anterior. Si lo seguro rinde poco y lo riesgoso tiene que rendir más, esa diferencia tiene nombre: prima de riesgo. Es cuánto te pagan de más por bancarte el riesgo. Pensalo con un trabajo peligroso. Nadie limpia los vidrios de un rascacielos por el mismo sueldo que en la planta baja: el "plus de altura" es su prima de riesgo. En las inversiones, ese plus es el rendimiento extra por encima de lo seguro (por ejemplo, por encima de un bono del Tesoro, que se toma como referencia de "lo seguro"). Hay primas por todo tipo de riesgo: por invertir en un país inestable (el riesgo país), por prestarle a una empresa en vez de a un Estado, por acciones en vez de bonos. La más importante para vos es la prima de las acciones. Como una acción es más riesgosa que un bono seguro, a lo largo de la historia las acciones rindieron alrededor de 4 a 6% por año más que los bonos del Tesoro. Ese extra es la recompensa por bancarte los sustos del camino, y es la razón de fondo por la que, a largo plazo, conviene invertir en acciones en vez de dejar todo en lo seguro. (Esa prima es, además, una pieza del costo de capital: es parte de lo que los accionistas esperan ganar.) La clave no es cobrar la prima más alta, sino preguntarte: ¿esta prima paga bien el riesgo que estoy corriendo? Una prima gorda puede ser una ganga... o una señal de que el riesgo es enorme.
Un bono del Tesoro seguro rinde 4%. Un bono de una empresa con problemas rinde 9%. Esa diferencia de 5 puntos es la prima de riesgo: te pagan 5% extra por arriesgarte a que la empresa no pague. ¿Vale la pena? Depende de qué tan probable sea el default. Si la chance de que no pague es baja, estás cobrando bien esa prima. Si es alta, esos 5 puntos son un espejismo: te pagan de más porque es probable que pierdas todo.