Presupuesto personal (flujo de caja)
Un presupuesto no es una dieta ni un castigo. Es el mapa de por dónde entra y sale tu plata: lo mismo que un analista mira en una empresa, pero de tu economía.
Mucha gente le escapa al presupuesto porque lo asocia con "prohibirse cosas". Error. Un presupuesto no te dice qué NO gastar: te muestra a dónde se va tu plata para que VOS decidas con información en vez de a ciegas. La cuenta base es simple: ingresos − gastos = flujo neto. Si el flujo da negativo, lo estás tapando con deuda o gastándote ahorros. Si da positivo, ese sobrante es la materia prima de todo lo demás (fondo de emergencia, inversión). Hay dos versiones, y sirven para cosas distintas:
- •Histórico (lo que YA gastaste el mes pasado): es el diagnóstico. No se discute, son datos. Te muestra tus hábitos reales, no los que creés tener.
- •Proyectado (lo que asignás para el mes que viene): es el plan. Te obliga a decidir antes de gastar, no después.
El orden importa: primero registrás 30 días sin juzgarte, solo anotando. Recién después proyectás. Proyectar sin histórico es ciencia ficción; registrar sin proyectar es manejar mirando solo el espejo retrovisor.
Durante un mes, Sofía anota todo lo que entra y sale:
- •Entra: US$2.000.
- •Sale: US$1.850 (alquiler, comida, transporte, salidas y una suscripción que ni usaba).
- •Flujo neto: +US$150.
Dos cosas pasaron. Primero, descubrió que le sobran US$150 que antes se le esfumaban sin saber dónde. Segundo, al anotar cazó la suscripción muerta de US$15/mes. Sin registrar, ninguna de las dos existía para ella.