La trampa del pago mínimo
El pago mínimo de la tarjeta cubre apenas los intereses y un pedacito del capital. El resto se refinancia solo, a la tasa más cara del sistema. Es el diseño perfecto para que nunca termines de pagar.
El resumen de la tarjeta te ofrece dos números: el total y el "pago mínimo". El mínimo parece un alivio (pagás poco este mes) pero es una trampa de diseño. Cuando pagás solo el mínimo, la mayor parte de ese pago se va en intereses, no en capital. Entonces la deuda casi no baja, y lo que quedó impago se refinancia (esto se llama "revolving") a la tasa más alta que existe. Mes a mes, la bola de nieve crece. Podés tardar años en saldar una compra, terminando por pagar el doble o el triple de lo que gastaste. La regla que repiten todas las fuentes serias: el pago mínimo es un salvavidas para un mes puntual de apuro, no una forma de vivir. La única manera de usar la tarjeta gratis es pagar siempre el total del resumen. Así financiás sin intereses y aprovechás la comodidad sin caer en la trampa.
Debés US$1.000 en la tarjeta y pagás solo el mínimo (~US$30 por mes) a tasa de tarjeta. La mayor parte de esos US$30 se va en intereses, el capital casi no se mueve, y podés seguir debiendo casi los mismos US$1.000 más de un año después. Al final del recorrido, habrás pagado bastante más de lo que gastaste: a veces el doble. Todo por arrastrar el saldo en vez de cancelarlo.