Los tres métodos de valuación
Hay tres formas de estimar cuánto vale una empresa. En la práctica se usan juntas para llegar a un rango, no a un número mágico.
¿Cómo le ponés precio a una empresa? No hay un número exacto que baje del cielo. Pero hay tres formas de estimarlo, y es igual que cuando un tasador valúa una propiedad: 1. Por lo que renta. El tasador mira cuánto alquiler da la propiedad por año. En empresas es el DCF: cuánta plata va a generar a futuro, traída a hoy (la lección anterior). 2. Por lo que se pagó por otras parecidas. Mira a cuánto se vendieron departamentos similares en el mismo barrio. En empresas son los múltiplos comparables: el PER, el EV/EBITDA, el P/Ventas de empresas parecidas. 3. Por lo que valen los ladrillos. Cuánto sacarías si vendieras el terreno y los materiales por separado. En empresas es el valor de activos (o de liquidación): cuánto valen sus cosas (fábricas, inventario, marcas) menos lo que debe. Ningún método es perfecto solo. Por eso se combinan los tres para llegar a un RANGO ("vale entre US$80 y US$100 millones"), no a un número exacto. Y sobre ese rango se aplica un margen de seguridad: comprar bien por debajo, para tener colchón si te equivocaste (lo vas a ver al cierre del tramo).
Querés valuar una cadena de heladerías.
- •DCF: por la plata que va a generar, estimás US$95 millones.
- •Comparables: otras heladerías cotizan a un EV/EBITDA que, aplicado a esta, da US$85 millones.
- •Activos: si la liquidaras (locales, máquinas, marca), sacarías US$70 millones.
No hay un número único: el valor razonable está en un rango de US$70-95M. Si en el mercado la podés comprar por US$50M, está barata mires por donde la mires. Esa coincidencia de los tres caminos es la señal fuerte.