Interés compuesto
El interés compuesto es cuando tu plata genera ganancias, y esas ganancias también empiezan a generar ganancias. Tu dinero hace dinero, y ese dinero hace más dinero.
Imaginá una bola de nieve rodando cuesta abajo. Al principio es chiquita y casi no crece. Pero cada vuelta suma nieve, y esa nieve nueva hace que la próxima vuelta sume todavía más. Al final baja gigante. Eso es el interés compuesto. La diferencia con el interés "simple" es clave: en el simple, siempre ganás sobre lo que pusiste al principio. En el compuesto, ganás sobre lo que pusiste más todo lo que ya ganaste antes. Por eso no crece en línea recta, crece en curva. Y acá está lo que casi nadie entiende a tiempo: al principio parece que no pasa nada. La curva es aburrida los primeros años. El premio grande aparece al final, cuando la bola ya viene enorme. Por eso el ingrediente secreto no es tener mucha plata: es el tiempo. El mismo truco de la regla del 72 sirve para lo bueno:
Al 8% anual, tu plata se duplica en 9 años. Si querés la fórmula, es el capital inicial por uno más la tasa, elevado a los períodos:
Y si sumás aportes cada mes, se usa:
Ojo: el interés compuesto también juega en tu contra cuando tenés deudas (ahí la bola de nieve la tenés en contra; lo vemos en TNA, TEA y CFT).
Ponés apenas US$25 por semana (un café y algo) en una inversión que rinde 8% anual. No tocás nada por 20 años.
- •Vos pusiste, en total, unos US$26.000.
- •Al final tenés cerca de US$63.000.
Más de la mitad de esa plata no la pusiste vos: la puso el interés compuesto trabajando en silencio, año tras año.