ETF (fondo cotizado)
Un ETF es una canasta que ya viene con muchas acciones adentro. Con una sola compra, te volvés socio de cientos de empresas a la vez.
Ya sabés que comprar una acción es ser socio de UNA empresa. ¿Pero qué pasa si no querés apostar todo a una sola? Lo sensato es repartir (no poner todos los huevos en la misma canasta). El problema es que comprar 50 o 500 acciones una por una es carísimo e imposible de seguir. El ETF resuelve justo eso: es un paquete ya armado de muchas acciones. Comprás una parte del paquete y automáticamente tenés un pedacito de todas las empresas que contiene. Diversificación instantánea, en una sola operación. Los más famosos siguen a un índice (una lista de empresas):
- •SPY y VOO siguen al S&P 500: las 500 empresas más grandes de EE.UU. Comprás uno y sos socio de las 500.
- •QQQ sigue al Nasdaq 100: las grandes tecnológicas.
Dos cosas más: el ETF cotiza en bolsa como una acción (lo comprás y vendés cuando quieras), y desde Argentina se accede vía CEDEARs de ETFs, en pesos. (Esta forma simple y barata de invertir es, de hecho, la que recomienda Warren Buffett para la mayoría de la gente, pero eso lo vemos más adelante.)
Querés invertir en las grandes empresas de EE.UU., pero comprar las 500 del S&P 500 una por una es imposible. En cambio, comprás 1 ETF (por ejemplo VOO) y listo: con esa única operación sos socio de Apple, Microsoft, Coca-Cola, Amazon y 496 más, en la proporción que tiene el índice. Si al conjunto le va bien, a vos también. Y si una de las 500 quiebra, casi ni lo sentís, porque tenés otras 499.