Estructura de capital
Es la mezcla de plata prestada (deuda) y plata propia (de los dueños) con la que una empresa se financia. Esa mezcla decide cuánto riesgo corre.
Dos empresas pueden tener exactamente el mismo negocio y terminar muy distinto, solo por cómo consiguieron la plata para funcionar. Para abrir el kiosco necesitás US$100.000. Tenés dos formas de juntarlos:
- •Ponerlos todos vos (100% plata propia).
- •Poner US$30.000 tuyos y pedir US$70.000 al banco (mucha deuda).
El kiosco es el mismo. Lo que cambia es la estructura de capital: cuánto es tuyo y cuánto prestado. ¿Y por qué importa? Porque la deuda es un acelerador (la lupa que viste en Deuda y apalancamiento):
- •Si el kiosco va bien, con poca plata tuya y mucha prestada ganás un montón sobre lo poco que pusiste (ROE altísimo).
- •Si va mal, o sube la tasa, la cuota del banco no espera: te ahoga. Con más deuda, te ahogás antes.
Por eso no hay una mezcla "correcta" única. Depende del negocio:
- •Un negocio estable y predecible (agua, luz, peajes) aguanta más deuda: sabe que va a poder pagar la cuota.
- •Un negocio cíclico o incierto (una constructora, una minera) debería usar menos: si las ventas se caen, la cuota lo funde.
Elegir bien esa mezcla es una de las decisiones más importantes de una empresa.
Dos empresas ganan lo mismo operando: US$10 millones al año.
- •Empresa A casi no tiene deuda.
- •Empresa B se financió con mucha deuda y paga una cuota gorda de intereses.
Mientras todo va bien, B hasta puede mostrar mejor ROE (ganó mucho sobre poca plata propia). Pero llega una suba de tasas o una caída de ventas: A sigue respirando tranquila y B entra en zona de estrés, con la cuota comiéndole todo. Mismo negocio, distinto destino: la diferencia estaba en cómo se financiaron.