Distribución: quién tiene los tokens
La distribución muestra en manos de quién están los tokens: el equipo, los inversores, la comunidad. Un reparto injusto es una de las banderas rojas más grandes de cripto.
No alcanza con saber cuántos tokens hay; hay que saber en manos de quién están. Si unos pocos tienen casi todo, pueden hundir el precio el día que quieran vender, y del otro lado de esa venta estás vos. Lo que mirás es el porcentaje que tiene cada grupo: el equipo, los inversores privados y la comunidad. La bandera roja clásica: si el equipo se queda con el 90% de los tokens, es una señal enorme de estafa. Están armados para vender sobre vos. Y hay un detalle fino que se conecta con el vesting: cuando se liberan tokens nuevos, importa a quién van. Si van a inversores de preventa, al equipo o a perfiles tipo retail, lo más probable es que vendan apenas puedan (presión bajista). Si van a partners serios o instituciones que apuestan a largo plazo, probablemente aguanten y no golpeen tanto el precio. Pensalo como comprar acciones de una empresa donde el dueño tiene el 95% y en cualquier momento puede vender todo de golpe: aunque el negocio sea bueno, estás a merced de una sola persona. Un reparto sano y descentralizado te protege; uno concentrado te deja expuesto.
Dos proyectos con el mismo supply. En el A, el equipo tiene 15%, los inversores 15% y el resto está repartido entre miles de usuarios. En el B, tres wallets concentran el 80%. En el B, esas tres billeteras pueden desplomar el precio el día que decidan salir, y vos, comprando ahí, sos justamente su salida. La distribución te avisó del peligro antes de entrar.