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T9 · Aportes periódicos

DCA (Dollar Cost Averaging)

En una línea

El DCA es invertir siempre la misma cantidad, cada cierto tiempo (por ejemplo, todos los meses), sin importar si el mercado está alto o bajo. Es la forma más simple de invertir sin volverte loco adivinando el momento.

El sueño de todos es "comprar justo en el fondo, antes de que suba". El problema: acertarle al momento es casi imposible, incluso para los profesionales. El DCA (dollar cost averaging, o "costo promedio") resuelve eso de raíz: en vez de adivinar, ponés siempre la misma cantidad cada mes, pase lo que pase con el precio. Es como cargar nafta de a poco cada semana en lugar de llenar el tanque un solo día: algunas semanas está cara y otras barata, pero terminás pagando un precio promedio, sin el estrés de acertar "el día justo". Y hay un bonus: cuando el mercado está bajo, tu cuota fija compra más; cuando está alto, compra menos. O sea, comprás más barato en las caídas automáticamente, sin pensarlo. Sus ventajas para el que empieza:

  • •Le saca la carga emocional: no tenés que decidir "¿entro hoy o espero?".
  • •Aprovecha las bajadas solo.
  • •Crea el hábito de invertir todos los meses.
  • •Deja que el tiempo y el interés compuesto hagan el trabajo.

La letra chica honesta: el DCA no garantiza el mejor resultado posible. Si el mercado sube sin parar, meter todo de una al principio habría rendido más. Pero como nadie sabe eso de antemano, para la mayoría el DCA es la mejor combinación de simple, disciplinado y tranquilo.

Ejemplo con números

Tenés US$1.200 para invertir en el año. En vez de ponerlos todos un mismo día (y arriesgarte a entrar justo antes de una caída), ponés US$100 por mes, todos los meses.

  • •El mes que el índice está caro, tus US$100 compran menos cuotapartes.
  • •El mes que se desplomó, esos mismos US$100 compran muchas más.

Al final del año, tu precio promedio de compra suele quedar mejor que si hubieras apostado todo a un solo día. Y, de paso, dormiste tranquilo los 12 meses.

Puntos clave
DCA = invertir siempre lo mismo, cada mes, sin importar el precio. No hay que adivinar el momento.En las caídas, tu cuota fija compra más; en las subas, menos: comprás barato de forma automática.Ideal para el que empieza: saca la emoción, crea hábito y deja trabajar al tiempo. No garantiza el máximo, pero es simple y disciplinado.