Cuotas "sin interés": cuándo son verdad
"Sin interés" a veces es verdad y a veces es puro cartel. Es verdad solo si pagás lo mismo en cuotas que al contado. Si al contado te hacen descuento, esas cuotas esconden interés.
El cartel de "12 cuotas sin interés" suena a regalo. A veces lo es; muchas veces, no. Y el truco para saberlo es siempre el mismo: preguntá el precio al contado.
- •Si el precio es igual al contado que en cuotas → las cuotas son realmente sin interés, y te conviene financiar: pagás lo mismo, pero más tarde, y mientras tanto esa plata puede estar rindiendo en otro lado (invertida, o cubriendo otra necesidad). Es el Costo de oportunidad jugando a tu favor.
- •Si al pagar al contado te hacen descuento → las cuotas SÍ tienen interés, solo que escondido en el precio de lista.
Para medirlo, una cuenta simple:
Eso te dice cuánto de más pagás por financiar. Y una regla de oro que va más allá de la matemática: aunque la cuota convenga en los números, tomala solo si entra cómoda en tu presupuesto todos los meses. Una cuota que te deja sin aire ante el primer imprevisto es mala decisión, diga "sin interés" o lo que diga. (Un plus para países de alta inflación: una cuota fija realmente sin interés se "licúa"; pagás la última cuota con plata que vale menos que hoy. Ahí, financiar sin interés real casi siempre conviene.)
Una notebook en 12 cuotas de US$90 = US$1.080. Vas a pagarla al contado y te dicen que sale US$900. Recargo = 1.080 ÷ 900 − 1 = 20%. Ese 20% es el interés que el cartel de "sin interés" te estaba escondiendo. Con ese número en la mano, decidís: ¿pagás US$180 de más por financiar, o juntás y comprás al contado?