Costo de oportunidad
El costo de oportunidad es lo que resignás cuando elegís una opción sobre otra. Cada "sí" a algo es un "no" a lo mejor que podrías haber hecho con esa misma plata (o ese mismo tiempo).
No tiene precio de etiqueta, pero lo pagás igual. Cada vez que usás tu plata en algo, estás eligiendo NO usarla en otra cosa. Eso que dejaste de lado es el costo de oportunidad. Pensalo con un ejemplo simple: te comprás un teléfono nuevo de US$1.000. El costo real no es solo esos US$1.000: es también lo que esos US$1.000 podrían haber sido si los invertías, o la deuda cara que podrías haber cancelado. La plata es una sola: usarla acá es no usarla allá. Y no aplica solo al dinero. También al tiempo: estudiar una carrera tiene el costo de los años en que no trabajaste. Puede valer totalmente la pena, pero ese costo existe y es parte de la decisión. La pregunta que te entrena este concepto no es "¿me alcanza?", sino: "¿es esta la mejor forma de usar mi plata (o mi tiempo) ahora?". Y ojo: no lo compares contra "no hacer nada". Compará contra la mejor alternativa que tenés a mano.
Tenés US$5.000 y dos caminos:
- •Dejarlos quietos en la cuenta del banco.
- •Invertirlos en un índice que rinde ~8% al año.
Si los dejás quietos, no "perdés" los US$5.000... pero resignás los ~US$400 que habrían rendido en un año. Ese es el costo de oportunidad de la comodidad de no hacer nada: invisible, pero real.