Leer el balance
El balance es la foto de un instante: muestra qué tiene la empresa (activos), qué debe (pasivos) y qué queda para los dueños (patrimonio).
Si el estado de resultados es la película del año, el balance es una foto sacada un día exacto (por ejemplo, el 31 de diciembre). Congela la situación de la empresa en ese momento. Se apoya en una igualdad que SIEMPRE se cumple: lo que la empresa tiene es igual a lo que debe más lo que es de los dueños. Es decir, Activos = Pasivos + Patrimonio. A partir de ahí, cada lado se abre en dos:
- •Los activos (lo que tiene) se dividen en corrientes (se vuelven plata en menos de un año: la caja, lo que le deben los clientes, el inventario) y no corrientes (largo plazo: máquinas, edificios, marcas).
- •Los pasivos (lo que debe) también: corrientes (a pagar pronto: proveedores, deuda corta) y no corrientes (deuda a varios años).
- •El patrimonio es lo que quedaría para los dueños si la empresa vendiera todo lo que tiene y pagara todo lo que debe.
Es tu foto patrimonial de hoy. Lo que tenés (casa, auto, plata en el banco) menos lo que debés (la hipoteca, el préstamo del auto) es tu patrimonio neto. El balance de una empresa es exactamente eso, ordenado y con nombres técnicos. ¿Por qué separar corriente de no corriente? Porque te dice si la empresa puede pagar lo que debe pronto. Si debe mucho a corto plazo y tiene poca caja, hay un problema, aunque en el total parezca sólida. De acá salen la liquidez y solvencia, la deuda y el capital de trabajo, que vemos después.
Una empresa tiene US$300 en activos: US$100 entre caja e inventario, y US$200 en máquinas y local. Debe US$120: US$40 a proveedores este mes y US$80 de un préstamo a 5 años. Su patrimonio es 300 − 120 = US$180: eso es lo que quedaría para los dueños. Y como debe solo US$40 pronto y tiene US$100 en caja, sabés que puede pagar sin ahogarse. Todo eso lo leés en una sola foto.